Los motores de gasolina son capaces ya de emitir contaminantes del aire a niveles muy bajos pero no reducen emisiones de CO2 suficientemente, especialmente en uso urbano, a pesar de emitir un 15% menos de CO2 que los diesel a igual consumo.
Para dar una respuesta inmediata es necesario un compromiso firme al cual el usuario se pueda acercar sin ver perjudicadas sus pretensiones automovilísticas ya sea por potencia, velocidad o consumo. El fabricante japonés apuesta por dar una solución mixta, es decir, combinar motores de explosión y motores eléctricos, proporcionando al usuario unas prestaciones iguales o mejores que las obtenidas hasta el momento. De este modo el compromiso con el medio ambiente nos costará menos y lo valoraremos más.
